Si trabajás en el mundo de los espacios, seguramente te preguntaste alguna vez. ¿Son lo mismo el diseño de interiores, el interiorismo y el Deco Coaching?
La respuesta es NO. Claramente que NO. Aunque
comparten herramientas, conocimientos y objetivos, la forma en que entienden el
vínculo entre las personas y los espacios es diferente.
El
diseño de interiores resuelve necesidades
El diseño de interiores tiene como objetivo crear
espacios funcionales, estéticos y eficientes. Analiza circulaciones, distribución,
iluminación, materiales, ergonomía y necesidades prácticas de quienes habitan
un lugar.
Su pregunta principal suele ser: ¿Cómo
puede funcionar mejor este espacio?
Y gracias a esa mirada, transforma ambientes en
lugares más cómodos, bellos y funcionales. Es una disciplina sumamente
funcional. Pero muchas veces, cuando terminamos un proyecto, aparece una
sensación difícil de explicar. Sabemos que resolvimos el espacio, pero no del
todo.
El
interiormismo crea experiencias
El interiorismo amplía la mirada. No solo busca
resolver necesidades funcionales, sino también construir una experiencia, incorporando
identidad, estilo, narrativa, atmósferas y emociones.
Su pregunta podría ser ¿Cómo
quiero que se sienta este espacio?
Aquí ya no diseñamos únicamente para que una casa
funcione bien.
Diseñamos para que transmita algo, refleje una
personalidad y genere una experiencia determinada.
El
Deco Coaching acompaña en la personas para ir un paso más lejos.
El Deco Coaching da un paso más. Porque antes de
preguntarse cómo debe verse un espacio o qué sensación debe transmitir, se
pregunta algo diferente:
¿Quién
es la persona que va a habitarlo?
Cuáles con sus necesidades, sus valores, sus
hábitos, sus desafíos, sus sueños. En qué momento de su vida está. Que está necesita
de su casa y no sabe ponerlo en palabras. Qué quiere que lo siga acompañando y
qué le haría bien soltar.
El foco deja de estar exclusivamente en el
espacio para incluir a la persona que existe detrás de él y entonces el
proyecto se transforma. Ya no diseñamos solamente ambientes, acompañamos
procesos.
Ayudamos a las personas a comprender qué
necesitan de su hogar, qué desean construir, qué quieren conservar. Y qué están
listas para dejar atrás.
El
diseño se convierte en transformación
La mayoría de las personas no buscan únicamente
una casa más linda, buscan sentirse mejor, buscan paz, buscan alinearse con la
vida que quieren vivir.
Cuando empezamos a observar nuestros proyectos
desde esa perspectiva, nuestra profesión adquiere una profundidad completamente
nueva. Porque descubrimos que no estamos trabajando únicamente con colores,
muebles o distribuciones. Estamos trabajando con historias, con emociones.
El Deco Coaching no reemplaza al diseño de
interiores ni al interiorismo. Integra, expande y enriquece al proyecto, desde
el proceso hasta el último elemento.
Nos permite seguir utilizando todo nuestro
conocimiento técnico y creativo, pero incorporando una comprensión más profunda
de las personas a las que acompañamos. Y quizás ahí resida la verdadera
evolución de nuestra profesión.
No en diseñar espacios cada vez más perfectos. Sino
en crear espacios que ayuden a las personas a vivir mejor.
Porque al final del día, los hogares no cambian
vidas por sí solos, lo que transforma vidas es la manera en que las personas se
sienten al habitarlos.
Y vos, cuando pensás en tus mejores proyectos,
¿recordás el resultado estético... o la transformación que vivió la persona que
estaba detrás de ese espacio?